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viernes, 29 de julio de 2016

Mujeres indígenas visionan la era del posconflicto

La Organización Fuerza de Mujeres Wayuu de la mano con La Red SEIMAKAN y FOKUS – NORUEGA, se estarán reuniendo los días 4, 5, 6 y 7 en La Ciudad de Valledupar, informándose y formándose en cuanto a los acuerdos logrados en La Habana y la era del Posconflicto.


El recientemente anuncio del “fin de la guerra” entre el estado Colombiano y la guerrilla de Las FARC, sin duda alguna ha puesto sobre el panorama nacional e internacional, un sin número de planteamientos que conllevan a pensarse acerca del -“¿con qué es que se come eso?”, ya que la gran mayoría de la sociedad Colombia de esta generación, no ha vivido un solo día sin haber recibido una noticia de un hecho violento, que si bien puede ser atribuido en otro contexto de la guerra como el narcotráfico, el paramilitarismo, los falsos positivos o delincuencia común, el análisis desde escenarios regionales toma relevancia en la medida que el impacto haya llegado a sus entornos, que para el caso de La Región Caribe y específicamente en el Departamento de La Guajira, mujeres wayuu e indígenas, vienen desde hace años haciendo un análisis retrospectivo, partiendo que en la voz de centenares de madres, hermanas e hijas llorando la sangre de sus muertos, se les debe tener en cuenta como argumento vital para ser escuchadas y brindar espacios de participación en la toma de decisiones para las formas de vida a proponer para generaciones futuras.

El punto de partida inicialmente es el dejar como mensaje claro que el fin del conflicto con Las FARC, no es garantía de paz, ya que si “hablar de balas se trata”, la presencia de grupos violentos en los territorios indígenas los ha habido de todo tipo y de todas las tendencias ideológicas, de las cuales incluso no se escapan las estatales, evidenciando de esta manera que el trabajo por la proyección de una sociedad en paz, es una tarea aún en construcción, sumándole a este panorama, que al preguntar desprevenidamente a cualquier mujer indígena acerca de su imaginario de paz, la respuesta común denominadora será cercana al describir la recuperación de la armonía territorial en torno a sus usos y costumbres, entre los cuales siempre mencionan la agricultura, el pastoreo y la artesanía, lo cual no se ha podido desarrollar debido a modelos políticos y económicos que les sumergen a diario en una sociedad que no tiene certero acceso a la educación, que la salud posee esquemas inoperantes acorde a los usos y costumbres y que la participación en los espacios de decisión es cooptada por la politiquería y protocolos de contratación que han estimulado la corrupción, siendo estos los hechos “de guerra” que el estado colombiano, - considera la opinión de las mujeres indígenas – no han sido tenidos en cuenta, siendo el hecho más demostrativo de esta tesis, la muerte de más de cinco mil niños wayuu por desnutrición en el pueblo wayuu.


Ante este panorama, Organizaciones de La Guajira como La Fuerza de Mujeres Wayuu, quienes articuladas a La Red de Mujeres Indígenas del Caribe – Red SEIMAKAN, en cooperación Noruega desde La Plataforma de Mujeres para el Desarrollo – Fokus, desde el 2010 vienen generando espacios de debate, como lo es la que se llevará a cabo del 4 al 7 de agosto de 2016 en Valledupar, en la cual se plantea hablar de cara a lo que se piensa desde las experiencias y las cosmovisiones indígenas, teniendo en cuenta escenarios que parten desde el espíritu reflexivo de la era que se vive, los planteamientos giran en torno a la puesta en marcha de estrategias que propendan a la contribución de la mejora de la situación social, económica y política de las mujeres, para lo cual se considera de suma importancia el fortalecer alianza inicialmente regionales para el poder proyectar modelos de vida en torno a la paz ante Colombia y el mundo.

Se plantea estar en una etapa de conocimiento y diagnóstico, el panorama acerca de los que es “el fin de la guerra con Las FARC”, es un hecho histórico considerado de “celebrar”, en el buen sentido de la expresión, ya que es la guerrilla más antigua de américa y la que mayor impacto sostuvo en los más de 50 años de existencia en Colombia, lo cual la convierte en emblemática en la instancia a la que se le debe llevar en el aprovechamiento de escenarios encaminados a garantías que permitan llegar al esclarecimiento de la verdad, el inculcar en la sociedad sentimiento de reconciliación, la cual en el marco de una justicia transicional, se garantice el crecimiento oportuno de la participación de la mujer en los espacios de la toma de decisiones, para lo cual vienen preparándose continuamente.

martes, 26 de julio de 2016

Autoridades Wayuu de Uribia se “embolataron” con el ICBF


Por, Nirva Ipuana
Escuela de Comunicaciones
Del Pueblo Wayuu

En reunión que se llevó a cabo en horas de la mañana en el Municipio de Uribia en el auditorio del Centro Cultural, la cual fue convocada por El Movimiento Dignidad Wayuu para darle seguimiento a los compromisos adquiridos en el marco de diversas jornadas en mesas técnicas preliminares que se han llevado a cabo con el Instituto Colombiano del Bienestar Familiar, Autoridades Wayuu de diferentes comunidades, manifestaron total inconformidad con el desarrollo de la reunión debido a que consideran que no se ha cumplido con lo planteado anteriormente donde se comprometieron a presentar 4 operadores para realizar el proceso de consulta previa y socialización de la ruta a seguir de cara a la calamidad humanitaria que enfrentan las comunidades en cuanto a la asistencia de las instituciones gubernamentales en los casos de desnutrición infantil.

“Definitivamente esa es la actitud que el estado provoca en la gente, tienen toda la razón en embolatarse, porque es una falta de respeto que en medio de esta tragedia, continúen excluyendo lo que se piensan en las comunidades, que son a fin de cuentas quienes están en padecimiento” – Expresa Rosa Iguarán, mujer que apoya en el liderazgo de dicho proceso, pero que además recalcó también a través de sus redes sociales – “la ausencia del Ministerio del Interior, Asuntos Indígenas y La Procuraduría de Infancia y Adolescencia, son una clara prueba de la negligencia estatal para sacar adelante este pueblo que muere de física hambre y sed”.

La preocupación se acentúa en las autoridades debido a que no hay una ruta certera que actué como plan de choque para frenar la actual situación, siendo este el planteamiento principal que se desarrolló comprometiendo a las entidades asistentes para dar inicio cuanto antes, tomando como ejemplo y punto de partida las experiencias que se encuentran en curso con operadores como Wayuu Araurayu, con quienes si bien se ha iniciado el proceso, la extensión poblacional y territorial de Uribia aún se encuentra en su mayoría sin la debida cobertura.

Jornada médica llega a Arepeta - Consejo Comunal Virgen del Carmen


Por, Yinet Marquez
Escuela de Comunicaciones
del Pueblo Wayuu

Con la gestión de la líder Minerva Fernández, el CDI – Centro de Atención Integral conformado por Médicos Cubanos, llegaron al sector de Arepeta del Consejo Comunal Virgen del Carmen del Municipio Guajira en el Estado Zulia, con el fin de brindar asistencia preventiva en Medicina General, Nutrición Infantil y Odontológica a los pobladores de esta parte del Territorio Wayuu, priorizando la infancia siendo atendidos 79 y adultos mayores 57.

Contando con el acompañamiento de Ronaldo Fernández como encargado del equipo asistente, en compañía de Isidro Montiel como promotor de La Alcaldía, hicieron presencia con el fin de contra restar los impactos por los que atraviesa actualmente este sector fronterizo, para lo cual miembros de la comunidad manifestaron su agrado en la realización de este tipo de jornadas, las cuales sugirieron se deben realizar de manera más seguida.


Minerva Fernández por su parte expresó: -“Todas y todos debemos trabajar incansablemente por el bienestar de nuestros niños y ancianos, celebro que estas actividades se realicen en este sector, seguiré trabajando para que lleguen más beneficios de este tipo para nuestra gente”- esto comentaba cerrando el término de la mañana, recalcando que el compromiso no debe ser tan solo del estado sino de la comunidad misma.

Patilla y Melón - Próximamente sólo en Cineparedes Comunitarias


Camino a Riohacha desde Maicao es común encontrarse con paisanos que salen a la carretera a vender productos según la temporada del año, se ofrecen artesanías, conejos, miel, cerezas, ahuyamas y cuanta fruta florezca en nuestro desierto guajiro. Una tarde calurosa y mientras viajaba a Riohacha me antojé con lo que veía a lo lejos y en las trojas, detuve al carro y luego de saludar a la paisana a cargo de la venta le pedimos  “una Patilla y un Melón por favor” – la mujer, corriendo, seleccionó un par que sería nuestro a cambio de seis mil pesos, asentimos y mientras buscaba el dinero en la guantera ella se esfumó, en un santiamén retornó con otro melón que entregó decididamente a mi esposa quien le aclaró que tan solo llevaríamos uno, “esa es la ñapa” -respondió, tomó el dinero sonriendo e hizo sonreír igualmente a mi corazón. Este episodio y por insignificante que parezca despertó en mí la idea de hacer un corto documental cuyo nombre y de entrada estaba claro: “Patilla y Melón”

Mientras avanzábamos las frutas se deshacían en la boca sedientas de los viajeros que cada tanto bajaban la ventanilla para lanzar ráfagas de semillas y cáscaras, con la boca llena hablamos sobre la placidez de la vendedora lo que me llevó a pensar que el documental a realizar debía ser tan sencillo como su sonrisa guajira e, ipso facto, pensé que debíamos redimir el audiovisual de la falsa complejidad que nos enseñaron, y entonces acuñé la idea de “Liberación del Cine”

Reflexioné con la boca llena,  ahora de melón fresco, que el cine se ha erigido como una mega industria inexequible e inaccesible, nos han hecho creer que una producción vale mucho dinero, que los requerimientos técnicos son inalcanzables para cualquier humilde, que los  estudios requeridos no están al alcance de la mayoría, que las historias son una estructura compleja difícil de pensarse. Si la producción es excluyente, entonces, el acceso a las películas  y salas de cine también lo es, recordé a la vendedora y con certeza supe que ella, ni los suyos, ni nadie en las rancherías de seguro ha entrado algún día a una sala de cine porque son privilegios de las ciudades y de los citadinos. Y supe que algo andaba mal por lo que seguí elucubrando la propuesta que desde hace ya varios lustros me asalta, la de Cine Indígena que debe partir de la cotidianidad sencilla y tangible de las comunidades dejando a un lado la complejidad de los estereotipos a cambio de lo sensato, de lo que está al alcance, argumentado con lo que en realidad vivimos, con nuestras falencias y fortalezas, con nuestra cosmovisión y filosofía de vida y con historias narradas desde el espíritu, fue así como acuñé la idea de  “Cine Libre” que permitirá una nueva manera de contar nuestra historia con mensajes acordes a lo que somos y queremos ser.

Abre los ojos, abre la mente: una pared, un telón improvisado, un video beam, un sonido y una película Wayuu o indígena es una propuesta de liberación de los estereotipos homogenizantes que nos obligan a pagar por ver cine, a consumir lo que terceros dicen sobre nosotros…¿y porque no llevar el cine a las comunidades antes que las comunidades al cine?, me indagué, por qué no dirigirnos a las rancherías con los protagonistas, realizadores, camarógrafos y editores para que junto a niños, abuelos, hombres y mujeres disfruten y discutan una producción teloneados con la caricia del aire libre, con la armonía del cantar de las aves, con el traquetear de ramas de los árboles y con el sabor indisoluble de patilla y melón antes que con el también estandarizado  menú: crispeta, papitas fritas y gaseosa.

El Heraldo, El Tiempo, Caracol Radio y RCN Noticias han saturado a la opinión nacional de lo que parece ser una irremediable tragedia en el Pueblo Wayuu: no hay agua, la corrupción es despiadada y nuestros niños mueren de hambre, eso es cierto y no lo podemos negar, también es verdad que no es lo único que sucede por lo que liberar el cine y llevarlo a “Cineparedes Comunitarias” dará cuenta de otra historia. Es esta una propuesta que nace desde La Escuela de Comunicaciones Wayuu como camino para producir cine hecho por nosotros mismos, de esta forma la biografía Wayuu será reescrita, contada, producida y masificada por el mismo indígena que narrará sus múltiples historias per se antes que por foráneos ajenos a nuestra sencilla realidad.


“Patilla y Melón” de Idea original de Miguel Iván Ramírez Boscán, en compañía de La Directora y Cineasta Wayuu – Leiqui Uriana, quienes contaron con la participación de jóvenes promesas en las comunicaciones indígena como lo son: Marbel Vanegas, Luzbeydi Monterrosa y Yelver Florez, proponen que se estrenará en el mismo lugar en donde fue grabada, la comunidad de Majali, Municipio de Manaure – Sector Aremasahin, el próximo Jueves 4 de Agosto de 2016, contará con la presencia de su protagonista principal como lo es la Autoridad Tradicional Daisi Camargo que rodeada de sus hijos y nietos garantizará patilla fresca y melón dulce a los asistentes entre los cuales estarán comunidades vecinas, el grupo coordinador, las y los escuelantes de La Escuela de Comunicaciones Wayuu y delegados de la Red de Comunicaciones del Pueblo Wayuu. No hay que pagar boletas para entrar, no hay que vestir de Armani para lucirse, no hay que ser cinéfilo para entender el documental, tan solo hay que ser humano, sencillo, empoderado. Puedes llegar en waireñas o a “pata pelá”; puedes vestir manta, guayuco, pantaloneta o un jean; puedes traer melón o patilla para ofrecer; puedes incluso llegar con las manos vacías siempre y cuando traigas el corazón dispuesto para entender que liberar el cine es liberar al hombre, al Wayuu. Puedes incluso no asistir a la premier con la certeza que el Cine llegó para quedarse en las paredes de las rancherías de nuestro valeroso y orgulloso Pueblo Wayuu.

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viernes, 15 de julio de 2016

Caso Wayuu presentado en Mecanismo de pueblos indígenas de la ONU

El Agua Es Nuestra. 
El Agua es un derecho para la humanidad y no para las multinacionales.



Mujeres Wayuu denunciaron ante el Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU  los impactos de la extracción de carbón en su territorio con relación a la situación del agua y la hambruna que ha matado a más de 5000 niños Wayuu en los últimos años.  La información presentada ante este procedimiento de las Naciones Unidas, será tenida en cuenta como insumo para la elaboración del “Estudio sobre el derecho a la salud y los pueblos indígenas centrado en los niños y los jóvenes”  que será presentado por este Mecanismo ante el Consejo de Derechos Humanos que es el principal órgano de la ONU encargado de la promoción y la protección de los derechos fundamentales.

Durante esta importante reunión que acoge a representantes de comunidades de todo el mundo, también intervinieron los indígenas Luis Alfonso Pazos Alegría, médico tradicional de la región del Putumayo, pie de monte amazónico en Colombia, Carlos Gualteros y Mabi Martínez, indígenas del pueblo Pijao del Consejo Regional Indígena del Tolima, organización que hace parte de la ONIC.

Intervención Fuerza de Mujeres Wayuu y Wayunkerra Indigenous Women’s Initiative: 

Mecanismo de Expertos Sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas

Novena Periodo de Sesiones -  11 al 15 de julio de 2016


Punto 5:  Estudio y asesoramiento sobre el derecho a la salud y los pueblos indígenas centrado en los niños y los jóvenes

Por:  La Iniciativa de Mujeres Indígenas Wayunkerra – Consejo Regional Indígena del Tolima -  Red de Mujeres Indígena Seimakan y Fuerza de Mujeres Wayuu

Saludos señor presidente, expertas y expertos del MEDPI. Saludos Hermanos y hermanas indígenas presentes. 

Mi nombre Karmen Ramírez Boscán Wayuu Indígena Wayuu de Colombia miembra de la Fuerza de Mujeres Wayuu

Respetados expertos del Mecanismo:  El Agua Es Nuestra.  El Agua es un derecho para la humanidad y no para las multinacionales.
 
Es importante mencionar que cuando se habla del derecho a la salud se debe hablar del derecho al agua. 

En noviembre del 2015 la Red de Mujeres Indígenas del Caribe Colombiano y Venezolano Seymakan se reunió en el marco de la Escuela de Mujeres Indígenas y otras Formas de Sabiduría para analizar entre otras temáticas, la de la salud. 

Partiendo del principio de las enfermedades que pueden identificarse y curarse desde lo espiritual se insistió en la necesidad de fortalecer los diálogos entre los estados y los pueblos indígenas, médicos tradicionales, sabedores y sabedoras de medicina, a fin de contribuir a la construcción conjunta de alternativas para el reconocimiento y sobre todo entendimiento mutuo de las formas de tratar la salud indígena. 

Según estudios realizados por el Departamento Científico de la Universidad de Wisconsin de Estados Unidos, más de cuatro millones de personas mueren anualmente debido a las enfermedades infecciosas, como malaria, dengue, sida, paludismo y tuberculosis, afectado a las poblaciones más vulnerables dentro las cuales se encuentras los pueblos indígenas.  Sin embargo hay ausencia total de información que pueda dar cuenta de las enfermedades causadas por la imposición de modelos de desarrollo de empresas multinacionales que extraen indiscriminadamente los recursos naturales de la Madre Tierra.  La contaminación del medio ambiente que generan las operaciones de estas compañías propaga una enfermedad que debe ser analizada con lupa a nivel global:  esta enfermedad que se relaciona con la ausencia del agua ya que sin esta no hay alimentos en los territorios, asesina a millones de indígenas en el mundo, esta enfermedad se llama hambre. 

En Wounmainkat, territorio del pueblo indígena Wayuu, localizado en el departamento de La Guajira al norte de Colombia, en menos de cinco años, cerca de 5.000 niños y niñas Wayuu han muerto por problemas respiratorios, por síntomas relacionados a la malnutrición y por hambre.  Entretanto, El Cerrejón, la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo que se localiza en nuestro territorio, utiliza 17.000 litros de agua para garantizar sus operaciones diarias de explotación.  La respuesta por parte de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) de Colombia, es dar vía libre a ésta compañía minera para desviar las fuentes hídricas como el Arroyo Bruno y  Río Ranchería, en un territorio que es árido y en algunas zonas desérticas. 

¡Auxilio! ¡Una Generación de pueblos indígenas está siendo asesinada de hambre!

Ante esta situación de emergencia inminente, las mujeres y los hombres Wayuu que nos resistimos a seguir enterrando a nuestros niños y niñas asesinados por la falta de suministro de agua que debiera llegar a las comunidades y no a las multinacionales, lanzamos un grito de auxilio a los honorables expertos del Mecanismo para que se documente de manera detallada y exhaustiva la pandemia del hambre que ha invadido los territorios indígenas no solo en Colombia sino a nivel global. 

Lanzamos un grito de auxilio a nuestros hermanos y hermanas indígenas, a amigos y amigas, a organizaciones aliadas,  así como a personas solidarias en el mundo entero, para que apoyen la campaña #elaguaesnuestra que tiene como fin detener el asesinato de nuestros abuelos ríos, recuperar nuestras fuentes hídricas como fuentes de seguridad alimentaria y salud, por la protección de Wounmainkat Nuestra Madre Tierra  y por la memoria de las niñas y los niños Wayuu que representan  una generación de niñas y niños que ha sido asesinada de hambre y de sed mientras la explotación de carbón llevada a cabo por mineras como El Cerrejón, utiliza el agua que debiera potabilizarse para alimentarles. 

Es preciso mencionar a los honorables expertos de este Mecanismo que hemos presentado un informe sombra ante el Comité del CERD en agosto del 2015 donde los expertos de éste órgano de tratados, recomiendan al estado colombiano dar prioridad a la potabilización del agua para el consumo humano, para asegurar que el uso del agua en la industria de la minería no perjudique el acceso al agua de los pueblos indígenas.  Sin embargo el Estado Colombiano ha ignorado esta contundente recomendación dando vía libre a la privatización del agua para el uso de compañías mineras como El Cerrejón.

Nuestro aporte a los expertos del Mecanismo para que se tenga en cuenta en la elaboración del proyecto de estudio sobre el asunto del punto 5 de esta sesión son:

1.  Que se considere el hambre como una pandemia causada por el modelo económico que pone en riesgo la salud de los pueblos indígenas y que, para el caso expuesto en esta intervención, se relaciona con las industrias extractivas.
2.  Que los Estados, den cabal seguimiento y cumplimiento a las Recomendaciones Generales emitidas por los Órganos de Tratados como el CERD en aras de proteger el derecho a la salud de los pueblos indígenas, especialmente de aquellos que se encuentran en riesgo de extinción. 

Por la memoria de los niños y las niñas indígenas del mundo que han muerto de hambre, #ElAguaEsNuestra No de las multinacionales. 



Muchas gracias. 

 
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